Psicología
Un espacio seguro para entender lo que sientes y avanzar
Enfocada para evaluar y /o tratar a todas las personas (adultos, adolescentes y niños) que presenten trastornos psicológicos puntuales (ansiedad, angustia, depresión, conflictos familiares y de pareja…), patologías mentales de curso mas largo (trastornos de la personalidad, TDHA, o bien de curso crónico (T.Bipolar, Esquizofrenia…).
No hace falta tocar fondo para pedir ayuda.
Psicología (áreas de intervención)
No estás solo en esto, aunque a veces lo parezca
Trabajamos con adultos, adolescentes y niños que presentan tanto trastornos psicológicos puntuales (ansiedad, angustia, depresión, conflictos familiares o de pareja) como patologías de curso más largo o crónico. Cada caso se aborda de forma individualizada, adaptando el tratamiento a la edad y a la situación concreta de cada persona.
Ansiedad y estrés
Depresión
Fobias, miedos y obsesiones
Trastornos del sueño
Trastornos de conducta
Trastornos de la alimentación
TDAH y Psicología infantil
Terapia sexual y de pareja
Conoce nuestra Metodología
Un proceso claro, desde la primera consulta hasta el seguimiento
Nuestra orientación es cognitivo-conductual, la que cuenta con mayor validez empírica. El tratamiento se estructura en tres fases:
Primera consulta
Nos sentamos a conocerte y a entender qué te ocurre, escuchando tu situación y el motivo por el que acudes a consulta.
Valoración y diagnóstico
Establecemos un diagnóstico claro, apoyándonos en tests, cuestionarios y entrevistas estructuradas que tengan en cuenta todos los condicionantes clínicos del caso.
Tratamiento
Presentamos al paciente el modelo que explica su problema y comenzamos un tratamiento completo, dirigido a reducir los factores que lo agravan y a establecer nuevas rutinas y hábitos que ayuden a superarlo..
Seguimiento
Una vez alcanzados los objetivos, establecemos sesiones de seguimiento más espaciadas en el tiempo, para reforzar la solución y evitar recaídas.
Ansiedad y estrés
Cuando el cuerpo avisa antes de que la mente lo entienda
El estrés es una respuesta normal que, en dosis bajas, puede ayudarte a rendir mejor. El problema aparece cuando se mantiene en el tiempo: ahí es cuando puede derivar en un trastorno de ansiedad que afecta tanto al cuerpo como a la mente.
Síntomas
El estrés y la ansiedad se manifiestan con síntomas físicos (taquicardia, respiración acelerada, sudoración, temblores, mareo, molestias digestivas o boca seca) y también emocionales: dificultad para concentrarse, cansancio, irritabilidad o problemas para conciliar el sueño.
Causas
Suele aparecer ante situaciones de cambio o adaptación (un nuevo trabajo, una mudanza, una ruptura) o ante la enfermedad propia o de un ser querido. También puede estar relacionada con otros trastornos como el TOC, el trastorno de pánico o el estrés postraumático, así como verse agravada por el consumo de cafeína, alcohol o tabaco.
Depresión
Cuando la tristeza deja de ser pasajera
La tristeza es un sentimiento normal que todos experimentamos en algún momento. Se convierte en depresión cuando ese estado de ánimo se vuelve severo y prolongado, y afecta a la capacidad de la persona para relacionarse, trabajar o afrontar el día a día.
Síntomas de la depresión
Estado de ánimo bajo la mayor parte del día (o irritable, en el caso de niños y adolescentes), pérdida notable de interés o de capacidad para disfrutar de las actividades habituales, cambios importantes de peso sin hacer dieta, e insomnio o exceso de sueño.
Causas de la depresión
Influyen factores bioquímicos (niveles alterados de serotonina, dopamina y noradrenalina), que en algunos casos tienen origen hereditario o familiar. También pueden desencadenarla pérdidas emocionales profundas, la pérdida de un trabajo o la dificultad para adaptarse a determinados cambios vitales.
Fobias, miedos y obsesiones
Cuando el miedo condiciona lo que haces cada día
El miedo es una emoción útil cuando responde a un peligro real. El problema aparece cuando se dispara ante situaciones cotidianas y empieza a limitar la vida de la persona, evitando lugares, actividades o relaciones por miedo a lo que pueda pasar.
Tipos de fobias
Incluyen el trastorno de pánico (miedo a sufrir una crisis de ansiedad), la agorafobia (miedo a espacios abiertos o de difícil escape), la fobia social (miedo a la crítica de los demás) y el trastorno obsesivo-compulsivo, caracterizado por dudas o miedos recurrentes como el temor a la contaminación. También existen fobias específicas, como el miedo a la sangre o a volar.
Tratamientos
Trabajamos para reducir la ansiedad anticipatoria que genera cada situación temida y para que la persona recupere, de forma progresiva y guiada, la capacidad de enfrentarse a ella sin necesidad de evitarla.
Trastornos de sueño
Dormir bien también se puede tratar
Existen más de cien trastornos relacionados con el sueño y la vigilia, entre ellos el insomnio, la somnolencia diurna excesiva, las alteraciones del ritmo de sueño-vigilia o conductas anormales durante el sueño como los terrores nocturnos o el sonambulismo, especialmente frecuentes en la infancia. Pueden deberse a afecciones médicas, a otros trastornos del propio sueño, a cambios de horario por trabajo o viajes, o presentarse sin una causa identificable.
Trastornos de conducta
Cuando el comportamiento pide ayuda más que castigo
Se trata de un conjunto de problemas comportamentales y emocionales en niños y adolescentes, que puede implicar comportamiento impulsivo o desafiante, incumplimiento de normas o dificultad para controlar los impulsos. Suele ir asociado a otros factores como conflictos familiares o dificultades escolares, y cuanto antes se detecta, más fácil resulta abordarlo antes de que se agrave.
Trastornos de la alimentación
Cuando la relación con la comida deja de ser sana
Los trastornos de la alimentación afectan a la forma en que una persona percibe su cuerpo, su peso y su relación con la comida, llegando a condicionar seriamente su salud física y emocional.
Anorexia nerviosa
Se caracteriza por un adelgazamiento extremo, un miedo intenso a subir de peso y una imagen corporal distorsionada, que lleva a restringir la alimentación de forma severa incluso estando por debajo de un peso saludable. Con el tiempo pueden aparecer también otros síntomas asociados, como pérdida de masa ósea, cabello quebradizo, piel seca o agotamiento.
Cuándo pedir ayuda
La recuperación es posible con tratamiento, aunque en algunos casos puede haber recaídas o cronificarse si no se aborda a tiempo. Cuanto antes se detecte, mejor es el pronóstico y menor el impacto en la salud física de la persona.
Psicología infantil y TDAH
Acompañar el desarrollo emocional desde la infancia
La psicología infantil aborda los problemas emocionales, mentales y del comportamiento en niños y adolescentes, que deben tratarse de forma distinta a los de un adulto. Tenemos en cuenta no solo el problema del menor, sino también su entorno familiar y escolar, trabajando de manera individualizada para generar confianza y, cuando es necesario, con la implicación de familiares y profesores.
Problemas que tratamos
Incluyen ansiedad de separación, depresión infantil, miedos y fobias, acoso escolar, problemas de comportamiento, enuresis, dificultades de relación con otros menores y dificultades en el desarrollo escolar, entre otros.
TDAH
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un trastorno neurobiológico que afecta a la capacidad de mantener la atención y de controlar los impulsos, y que puede persistir hasta la edad adulta. Se manifiesta de forma distinta según la edad y debe observarse en más de un entorno, como casa y colegio, para su correcta valoración. Trabajamos de forma coordinada entre el centro, la familia y el colegio para abordarlo desde todos los ámbitos.
Cómo acompañar al menor en el proceso
Acudir a terapia puede ser un paso difícil de explicar a un niño. Es importante transmitirle que no es algo negativo, sino una ayuda para comprender lo que le sucede y crecer con más herramientas. Implicar al menor en el proceso, explicándole con naturalidad en qué consiste, ayuda a reducir el rechazo o la vergüenza asociada.
Terapia sexual y de pareja
Hablar de lo que cuesta hablar
Los trastornos sexuales afectan a una parte muy amplia de la población, aunque por motivos culturales tienden a ocultarse, generando mucho sufrimiento personal. Antes de iniciar cualquier tratamiento psicológico, es importante descartar que exista una causa médica u orgánica de base.
Inapetencia sexual
El umbral de lo que se considera "normal" varía mucho según la persona, la edad y la etapa vital, por lo que lo relevante es si existe un sentimiento de insatisfacción en uno mismo o en la pareja. Puede tener origen médico, psicológico, causado por el estrés, depresión, conflictos de pareja, o deberse a una educación sexual deficiente.
Disfunción eréctil
Cuando la dificultad aparece solo en presencia de la pareja o al intentar mantener la erección durante el acto sexual, suele tratarse de un origen psicológico, presente en la mayoría de los casos. El abordaje varía según sea una impotencia puntual o mantenida en el tiempo.
Vaginismo
Se produce por una falta de relajación de la vagina que dificulta la penetración, y suele desarrollarse como respuesta a experiencias previas dolorosas o a un componente emocional de base. Es uno de los trastornos sexuales con mejor pronóstico con tratamiento psicológico.
Eyaculación precoz
Es una disfunción frecuente, especialmente en la juventud, ligada a la ansiedad por el rendimiento y el deseo de complacer a la pareja. El tratamiento se centra en reducir esa presión y en aprender técnicas específicas de control.
Eyaculación retardada y anorgasmia
En ambos casos suele haber un origen psicológico relacionado con la distracción durante el encuentro sexual o con un control excesivo que impide dejarse llevar por la excitación. La terapia sexual obtiene buenos resultados en estos casos.
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